¿Qué gastos son deducibles en proyectos de I+D+i?

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La innovación empresarial requiere una inversión económica constante. La buena noticia es que la normativa fiscal española permite recuperar una parte muy significativa de los gastos a través del Impuesto sobre Sociedades. Sin embargo, para que el ahorro sea seguro, no basta con sumar facturas; es vital aplicar un criterio estrictamente contable.

A diferencia de la elegibilidad técnica de un proyecto, la elegibilidad financiera responde a una pregunta clara: ¿Qué partidas económicas concretas acepta la Agencia Tributaria como gasto de I+D+ie ? Entender esta diferencia es hoy más importante que nunca. Tras una reciente sentencia de la Audiencia Nacional que limita la capacidad de Hacienda para tumbar deducciones tecnológicas, la Agencia Tributaria ya no puede cuestionar el carácter innovador de los proyectos previamente validados por el Ministerio de Ciencia. ¿Qué significa esto en la práctica? Que el foco de las inspecciones de Hacienda se va a centrar, ahora más que nunca, de forma exclusiva y exhaustiva en la revisión de los gastos.

A continuación, desglosamos los gastos deducibles, la regla de oro para su justificación y aquellas partidas que Hacienda excluye expresamente.

La regla de oro contable: Individualización de gastos

Según el Artículo 35 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades (LIS), el requisito fundamental para que un gasto sea considerado deducible es que esté específicamente individualizado por proyectos. Esto significa que no puedes aplicar un porcentaje general de los costes de tu empresa a la deducción. Debes ser capaz de trazar exactamente qué euro se ha destinado a qué proyecto de innovación, de forma separada al resto de la actividad ordinaria de la empresa.

Para entender cómo encaja esta justificación económica dentro de las exigencias administrativas, te recomendamos revisar nuestro artículo sobre los requisitos y la documentación necesaria para deducciones I+D+i.

Partidas de gastos concretos deducibles en I+D+i

Si el proyecto califica técnicamente (puedes verificarlo en nuestra guía sobre qué actividades califican para las deducciones), la base de la deducción estará constituida por los siguientes conceptos de gasto:

Gastos de personal investigador

Es, por lo general, la partida más abultada en los proyectos de software, ingeniería o biotecnología.

  • Qué incluye: El salario bruto y los costes de Seguridad Social a cargo de la empresa del personal directamente involucrado en el proyecto (investigadores, programadores, técnicos de laboratorio, jefes de proyecto).
  • Cómo se calcula: Se debe aplicar una prorrata basada en el registro horario (las horas exactas que cada empleado ha dedicado a las tareas de I+D+i durante el ejercicio fiscal).

Materiales, fungibles y materias primas 

Todos los elementos consumidos exclusivamente para el desarrollo del proyecto.

  • Qué incluye: Materiales para la construcción de prototipos, reactivos de laboratorio, componentes electrónicos para pruebas, etc.
  • Importante: Solo es deducible el material que se consume o se destruye en el proceso de ensayo y error. Los materiales de un producto final que luego se vende en el mercado no son deducibles.

Amortización de inmovilizado (equipos y software) 

Si adquieres maquinaria, servidores o licencias de software para desarrollar tu proyecto, no puedes deducir el coste total de la compra de golpe.

  • Qué incluye: La cuota de amortización contable correspondiente a los meses en los que ese activo ha sido utilizado exclusivamente para el proyecto de I+D+i.

Colaboraciones externas y subcontrataciones 

En muchas ocasiones, la innovación requiere conocimientos hiperespecializados que no existen dentro de la empresa. Sin embargo, tras los últimos pronunciamientos de la Audiencia Nacional, esta es la partida que Hacienda revisa con mayor rigor. Ya no basta con presentar una factura genérica pagada a un proveedor aunque la justifiques con el objeto del proyecto; la Agencia Tributaria va a exigir una trazabilidad contable impecable.

  • Qué incluye: Las facturas por servicios subcontratados a terceros, ya sean empresas tecnológicas privadas, Universidades u Organismos Públicos de Investigación (OPIs).
  • El requisito de la trazabilidad: Para que este gasto supere una inspección, la factura del proveedor no puede usar conceptos vagos como «Servicios de consultoría» o «Desarrollo de software». Debe existir:
    • Un contrato y una factura detallada: Donde se especifique el hito o reto tecnológico exacto del proyecto al que se ha destinado ese servicio externo.
    • Trazabilidad de pagos: Justificante bancario que demuestre el abono de esa factura concreta (nada de pagos en efectivo o compensaciones confusas).
    • Relación efectiva: Hacienda comprobará si el coste subcontratado está directamente vinculado y es proporcionado a las necesidades del proyecto declarado e «intocable» por el Ministerio de Ciencia.

Gastos excluidos: Lo que Hacienda NO permite deducir

Tan importante como conocer las partidas válidas, es saber identificar aquellas que levantarán las alarmas en una revisión de la Agencia Tributaria. Los gastos que nunca forman parte de la base de deducción por I+D+i son:

  • Costes indirectos o de estructura general: El alquiler de las oficinas, la luz general, la conexión a internet de la empresa, o el material de oficina estándar.
  • Personal administrativo o comercial: El salario del personal de recursos humanos, contabilidad, dirección general o del departamento de ventas (aunque vendan el producto innovador).
  • Gastos financieros: Los intereses de préstamos solicitados para financiar el proyecto de I+D+i.
  • Comercialización y marketing: El coste de lanzar el nuevo producto o servicio al mercado, campañas publicitarias o estudios de mercado.

Aplicar correctamente estos filtros financieros es clave para entender el retorno real de tu proyecto. Si quieres ver cómo esto impacta en tu cuenta de resultados, revisa los principales beneficios de aplicar estas deducciones.

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Identificar el alcance técnico de un proyecto es solo el primer paso. El verdadero desafío, y donde las empresas suelen perder miles de euros en incentivos por miedo o desconocimiento, es en la «traducción» de ese proyecto a la contabilidad analítica. Un mal cálculo de las horas de personal o la inclusión de una partida excluida puede comprometer todo el expediente.

En 7Experts, contamos con equipos mixtos de ingenieros y expertos en materia fiscal. Analizamos tus costes al detalle para asegurar que maximizas la base de deducción sin cruzar las líneas rojas de la Agencia Tributaria.

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